Opinión: Un matrimonio "urbanístico".

El salón de plenos del Ayuntamiento de Monóvar va a ser el escenario este jueves de un nuevo matrimonio. En este caso no va a ser un matrimonio civil entre un monovero y una monovera. Va a ser un matrimonio "urbanístico", entre dos empresarios alicantinos.
Y todo esto viene a cuento al punto número 10 del orden del día del pleno ordinario que el alcalde monovero, Salvador Poveda, ha convocado para hoy: "Aprobación de las bases particulares del PAI Mayorazgos". Este punto a tratar por los corporativos municipales ya fue tratado en la anterior legislatura decidiendo otorgarle al empresario alicantino Enrique Ortiz la posibilidad de desarrollar este proyecto urbanístico, con muchas viviendas, campo de golf incluido y hasta un aeródromo.
Aquella decisión causó "irritación" en la otra propuesta que también pretendía el desarrollo de este plan urbanístico, la de un tal Juan Antonio Iniesta, que ante el revés recibido decidió ir a los tribunales de justicia. Pero "hete" aquí que se celebran elecciones municipales y de éstas salió un tal José Ginés, del Bloc Progressista, hábil donde los haya a la hora de negociar y gestionar, y si además de todo esto apoyaba a la opción perdedora resulta que las denuncias de éstos ante los tribunales se diluyen, es decir, se retiran. Ginés ha conseguido "la pax" urbanística para un PAI de gran envergadura.
Y ahora resulta que el PAI de Los Mayorazgos, con el matrimonio que la corporación monovera va a bendecir, va a dar lugar a que el enfrentamiento inicial se convierta en un ejercicio de "besuqueos" y "picachos labiales". Enrique Ortiz (del Grupo Cívica) y Juan Antonio Iniesta (del Grupo Santa Ana) van a formalizar una "unión" urbanística. No sé si de hecho o de derecho, pero una unión al fin y al cabo, llamada Monóvar Futuro SL.
No sé lo que durará esta unión. No porque se lleven mal, pero como monovero me hubiera gustado que ambos "contrayentes" hubieran dejado un pequeño regalo al pueblo de Monóvar, como la construcción de un nuevo campo de fútbol como señal de sus buenas intenciones y una primera demostración de que no nos van a tomar el pelo. Y ahora más, con todo lo que rodea al ladrillo: si crisis o desaceleración.
Como alicantino me gustaría que Hércules SAD (Ortiz) y Alicante CF (Iniesta) dejaran de "tocarse" las pelotas, a las futbolísticas me refiero, e intentaran lograr un entente que permitiera a la capital de la Costa Blanca tener a los dos equipos en Segunda y, si sus bolsillos se lo permiten, ayudaran al Lucentum.
Rafa Jover
